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La importancia de la alimentación en el cuidado de personas mayores

7 de junio de 2018

Alimentación y calidad de vida son conceptos que caminan de la mano. Sobre todo en esa etapa en la que las enfermedades acechan y surge la pérdida de movilidad y vitalidad: la tercera edad. En ese momento, mantener una dieta sana y saludable se vuelve fundamental en el cuidado de los ancianos. Con ello nos aseguraremos no sólo del correcto funcionamiento de su organismo, sino que sigan contemplando la vida desde un punto de vista positivo.

Vigilar cuál y cómo es la alimentación de las personas mayores les ayudará a llevar una vida sana y longeva. Por lo tanto, poner interés en qué comen, cuándo lo hacen y si, además, implementan otro tipo de hábitos saludables (como son la higiene, la calidad del sueño y la actividad física), será un aspecto prioritario en su cuidado, seamos nosotros quienes nos encarguemos de ello o contratemos a una empresa de ayuda a domicilio.

Cantidad de comida para un correcto cuidado de mayores

Una buena alimentación comienza con una cantidad razonable. Las personas mayores han de limitar el contenido de sus platos y ajustarlos a la cantidad de energía que necesitan, ya que conforme envejecen, disminuye la actividad física y la masa muscular, y se requieren menos calorías. Alrededor de 1.600 diarias serían suficientes (dependiendo del nivel de vida y de las patologías que padecen).

Las personas mayores tienen que comer cinco comidas al día

Estas 1.600 calorías (aproximadamente) han de dividirse en porciones racionadas que contengan cada uno de los alimentos básicos de la pirámide nutricional. Lo recomendable son 5 comidas diarias repartidas en pequeñas cantidades. Concretamente y sirviéndonos de guía las directrices de la dieta mediterránea, han de ingerir al día:

  • Pan y cereales: en torno a 6 porciones.
  • Vegetales: de 3 en adelante.
  • Frutas: alrededor de 2 piezas.
  • Leche y derivados lácteos: 2 porciones.
  • Proteína: 90 gramos más o menos.
  • Grasas saludables: con moderación.

La importancia de la fibra, el calcio y el hierro en la tercera edad

Hay alimentos, además, que se vuelven indispensables en la tercera edad. Entre ellos: la fibra, esencial para mejorar la digestión, evitar el estreñimiento, y moderar el nivel de azúcar y colesterol en la sangre; el calcio, que con motivo de la osteoporosis ha de incrementarse en un 20%; y el hierro, cuyo aporte diario evitará anemia, debilidad, fatiga, etc.

Efectos negativos del azúcar y la sal en el cuidado de ancianos

Por otro lado, existen alimentos necesarios de restringir por su peligrosidad cardiovascular. Es el caso del azúcar y la sal. Ambos suponen un incremento del riesgo de sufrir sobrepeso, perjudicar la salud bucodental y desarrollar enfermedades neurodegenerativas. Por lo tanto, a la hora de cuidar a personas con Alzheimer, hay que tener esto muy en cuenta.

La comida, en definitiva, no debe suponer un trastorno ni una restricción para el anciano. Hay que proponérsela como un placer. El secreto para conseguirlo estará en la compañía y en la variedad. Una vez encuentren en la dieta el sustento para estar más activo y feliz, su salud se verá doblemente reforzada.